domingo, 5 de septiembre de 2010

Esos planes que hago al pedo

Antes pensaba mucho sobre la muerte. Sobre la muerte de los demás, nunca sobre la propia.
Siempre me pareció que los velorios correspondían a pérdidas ajenas. Nunca me sentí muy involucrada en el ritual de despedir el cuerpo de alguien.

Desde pequeña me inquietaba que mi abuelo fuera a morir. Era una idea que siempre me hacía llorar. De hecho, mi primer registro sobre la muerte fue una noche en mi cama cuando comprendí que él no estaría conmigo para siempre.

La idea de su ausencia siempre me intrigó. Creo (bah, no creo, me consta) que fue el momento que más imaginé en mi vida. Cómo sería, cuándo, dónde estaría yo, qué sentiría, quién me acompañaría, si tendría tiempo de despedirme o me quedarían cosas por decir, si sería de golpe o anunciada, y una lista sin fin de detalles que cambiaban en mi mente buscando las mejores y las peores circunstancias.

Pinté sobre eso, escribí sobre eso, bailé sobre esa idea.

En mi mente giraron MILES de opciones, diferentes lugares, maneras, voces, olores, colores, imágenes. Lo único que tenia muy claro era el siguiente plan: "me dicen que se murió y yo pido un médico" (todas las posibilidades terminaban conmigo sin hablar por semanas o meses sumida en la más profunda de las depresiones)


Finalmente, la muerte llegó en noviembre del año pasado. Mucho antes de lo que yo había imaginado.
Sin embargo, sucedió de la única manera que no había previsto. Ninguna, absolutamente ninguna de todas las opciones que había barajado a lo largo de mi vida se cumplieron. NIN-GU-NA.


Y ahora que miro para atrás me sonrío porque comprendo que la vida sorprende. Que más allá de planearlo o imaginarlo todo, al final no tenemos poder sobre nada.
Por lo menos se que no me voy a aburrir nunca de vivir.

La rutina no existe.
Hoy me alegró eso: comprender que la rutina no existe.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

ok, esto me toco muy de cerca, mi papa. el amor de mi vida (hola edipo)murio el noviembre pasado.

es raro lo q esperas q te pase y lo q pasa de verdad.

rutina? pffffffff eso no existe.

me gusto tu reciclado.

besoo. decile q tu novio q vaya mas seguido al medico!s


soy matilde de mimundocitrico pero no tengo ganas de entrar.

diosesargentino JULIANO dijo...

a veces miramos para adentro cuando nos pasan cosas graves, es bueno detener el reloj por el solo motivo de hacerlo.

NACHO dijo...

La muerte fue siempre un tema importante para mí... bueno, supongo que sería tonto no decir que es un tema importante para todos... desde que el mundo es mundo que es así....
En mi cabeza, la muerte es un hecho inevitable, liberador y seguro(por lo primero, justamente).... entre todas las incertidumbres que hay en este mundo, entre todas las mentiras que podemos inventar o creer, la muerte es la única certeza que hasta Descartes(el filósofo que dijo que hay que dudar de todo) tuvo!
De pequeño, nunca le tuve miedo... siempre me intrigó, pero soy de esos que reta al peligro y que se divierte en lo desconocido.... cuando crecí, entendí un poco más las cosas y me dí cuenta de que llorar a los que ya partieron, es un acto egoísta propio del 95% de los seres humanos... el 5% restante sabe que quien murió está mucho mejor..... Ojo! no hablo desde una perspectiva religiosa(aunque soy un tipo creyente), si te ponés a pensarlo, se terminó el el hambre, la sed, las penas, el llanto y por sobre todas las cosas, el dolor.... no hay nada peor que el dolor.... sufrir es terrible! hace que algunas personas deseen morir!
La vida es un viaje.. algo que nos pasa... andamos hasta que llegamos a donde teníamos que llegar, hasta donde pudimos llegar... y si tuvimos buena vida, si dejamos una huella en el corazón de alguien, no hay razón para que se sientan mal por nosotros!... no?
Ahora, por qué lloramos a quien se fue?... fácil: porque extrañamos a esa persona... extrañamos sus besos, sus palabras, sus consejos, sus abrazos, hasta extrañamos a quienes éramos nosotros cuando estábamos con esa persona.... no lloramos por quien se fue, lloramos por habernos quedado.... cada lágrima es por nosotros....
Un beso grande!
Gracias por pasar!

SANTIAGO dijo...

ningún día está bueno para morirse. ni para tentarse en un velorio. yo hice lo segundo y no se lo recomiendo a nadie. lo primero tampoco.

Liduvina dijo...

SANTIAGO: Jajajaj yo una vez acompañé a alguien a un velorio y quise ponerme respetuosa y me hice la señal de la cruz. Después caímos que era un velorio judío. Esa fue mi perdición, no pude salir más de la tentación

Cris dijo...

Desde hace algún tiempo imagino la muerte d emis seres queridos como algo mas palpable.. más real y en verdad muero de miedo.

Milenius dijo...

Que la rutina no existe es una de las alegrías más grandes que te da la vida. Posta.

Claro, hay que hamacarse. La cosa tiene sus consecuencias. :)

Hace un tiempo alguien dijo "La muerte no es natural. La muerte es una mierda". No sé quién fue, pero como yo ando repitiéndolo por ahí, es como si yo lo hubiera inventado. OK, fui yo entonces.
Yo tenía esa idea de la muerte como parte de la vida, y siempre pienso en la posibilidad de volver y la reencarnación y todo lo demás. Pero extraño a mi mamá, mi papá y mi abuelo. Y la sola idea de perder a mis hijos, por ejemplo, me parece terrorífica.

Besos, Lidu. Hay link en mi blog-roll también. Merecido también.