domingo, 19 de septiembre de 2010

Naturaleza nocturna

Son las 3:28 de la madrugada. Después de releer el Mafalda 1, me levanté.
Fui hasta la cocina, abrí la heladera, saqué el cajón de las frutas, abrí una bolsita y elegí una rodaja de ananá deshidratada que compré hoy en una dietética (caras pero ricas).
Me senté al lado del lavarropas, abajo de la ventana mientras comía mi golosina y escuché cantar los pajaritos.
Fue raro, la quietud del edificio y de la ciudad me generó como una nostalgia del interior. Fue como el sonido de las siestas entrerrianas.

Entonces un poco me deprimí y me replanteé el vivir en la Capital.

Después de un rato de pensar mirando el techo de mi cocina-lavadero, me levanté, me serví un vaso con agua y me vine a escribir.
Ahora que miro un poquito al rededor me enorgullezco de lo que supe construir aca pero con la certeza de irme en algunos años buscando otro rumbo.

Me termino el último bocado y me voy a buscar el colchón para dormir en el comedor, así pongo un DVD y me duermo mirando la luna que sale medio tímida entre los edificios.

Qué se yo, esto también me gusta.

7 comentarios:

Pepita dijo...

..la grasa de las capitales no se banca más.. y es una suerte (no se para quién, ja) que sientas nostalgia y quieras construirte en otro lado donde haya un poquito más de verde en todo sentido y menos grasa..
Mafalda..papá me regalaba una por mes cuando yo estaba en cuarto grado..
A la luna tímida me gusta espiarla, pero cuánto más me gusta rodeada de infinitas estrellas y ella gigante dando la nota en el cielo..

El Gaucho Santillán dijo...

Yo no soy un tipo malo.

Pero... te fuiste a un depto????

matate.

Em serio.

A mi, me cantan las ranas.


No, mentira, No te mates, volvè al barrio.

Mariela Torres dijo...

Yo dejé Paraná por Rosario y nunca sentí eso, me encanta Rosario, por eso me hice el blog para homenajear la ciudad y la gente todo el tiempo.

Pero otro paranaense que se fue a vivir a la Capital hizo el blog Diccionario paranaense, porque se dio cuenta de que allá no entendían lo que decía.

En conclusión, me parece que la Capital es difícil. Pero vos no estás sola.

Besos.

Liduvina dijo...

Pepita, es cierto. Ya llegará el tiempo del verde y de quemar la grasa (no hablo de dieta, sino de comunidades)

Liduvina dijo...

El Gaucho Santillán Jajajaj La economía no daba para otra cosa. Igual abajo se ve el patio verde de la vecina...triste, ¿no?

Liduvina dijo...

Mariela Torres, ES CIERTO! Cuando yo llegué me costaba que entiendan algunos términos y costumbres.
Entonces me acomodé yo. Aunque cruzo el Zárate-Brazo largo y me convierto en pajueranita de nuevo

Milenius dijo...

ja. Como mi amiga (entrerriana ella también) que es profesora (con esto quiero decir, sabe perfectamente que está mal decir "la Liduvina"), y cuando habla con la mamá, que sigue viviendo allá, dice "¿y cómo anda la Lucía?".